"Trump impondrá aranceles del 25% a países que compren petróleo a Venezuela desde el 2 de abril, incluyendo España. También anuncia una nueva agencia para recaudar impuestos."
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la imposición de aranceles del 25% a los países que compren petróleo o gas a Venezuela, medida que entrará en vigor el próximo 2 de abril. La decisión fue comunicada a través de una publicación en Truth Social, donde Trump acusó al gobierno venezolano de fomentar la migración hacia EE.UU. y de mantener una postura hostil hacia su país.
"Venezuela ha sido muy hostil con Estados Unidos y los valores que defendemos", escribió Trump. "Por lo tanto, cualquier nación que compre petróleo o gas a Venezuela deberá pagar un arancel del 25% en su comercio con nuestro país".
Esta medida parece estar dirigida no solo contra Venezuela, sino también contra China, principal rival económico de EE.UU. y mayor consumidor de los recursos energéticos venezolanos. Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump también mencionó la posibilidad de aplicar aranceles a productos farmacéuticos, automóviles y aluminio.
Además, el mandatario estadounidense confirmó la creación de un nuevo organismo, el Servicio de Ingresos Externos, encargado de recaudar los aranceles y otros impuestos a las importaciones. Sin embargo, críticos han señalado que esta función ya la desempeña el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, dependiente del Departamento de Seguridad Nacional.
La iniciativa forma parte de una estrategia de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, a quien Trump ha acusado en reiteradas ocasiones de violaciones a los derechos humanos. Durante su primer mandato (2017-2021), el líder republicano impuso sanciones económicas severas contra Venezuela e incluso ofreció una recompensa por información que llevara al arresto de Maduro.
Por su parte, el gobierno venezolano ha denunciado injerencia estadounidense en sus asuntos internos y atribuye a las sanciones internacionales el agravamiento de su crisis económica. A pesar de poseer una de las mayores reservas de crudo del mundo, la producción petrolera venezolana ha caído drásticamente en la última década.
Recientemente, tras una reunión entre el enviado especial de Trump, Richard Grenell, y Maduro, Venezuela aceptó recibir vuelos de deportación desde EE.UU., rompiendo con su postura anterior. No obstante, Trump insiste en restringir la economía venezolana, alegando preocupaciones humanitarias.
Analistas advierten que estas medidas podrían generar un aumento en los precios para los consumidores estadounidenses. Entre los países afectados por los nuevos aranceles se encuentran China, España, Brasil y Turkiye, principales compradores del petróleo venezolano.